Hace unas semanas supimos que Olivia Wilde, una de las protagonistas de "House", ha sido elegida como la mujer más sexy del mundo por los lectores de la revista "Maxim". Ahora Wilde demuestra por qué se ha ganado ese honor en el último número de la revista masculina GQ. Su reportaje no es el más original del mundo pero desde luego es una apuesta segura: la actriz ha posado con un bikini minúsculo sobre la arena de una playa paradisíaca mientras disfruta de la brisa marina.
La actriz neoyorquina habrá tenido que vencer su timidez para posar para estas fotos ya que como ha declarado en diversos medios este tipo de cosas no le gustan demasiado y además no se ve como la mujer "más sexy del mundo". Siempre que puede, Olivia Wilde recuerda que ella es una chica normal y que hace seis años que está felizmente casada con un director de origen tailandés que se llama Tao Ruspoli. Claro que su estado civil es lo de menos para los lectores de la revista GQ y para el resto de sus admiradores.